La palabra nuevo en el arte.
En el siglo xx - Historia anacrónica de un concepto
Rodolfo vazquez
Planteamiento
El concepto lo nuevo en el arte, goza de una historia que ha sufrido
transformaciones de acuerdo al momento histórico y el lugar, desde donde se emitan dichos significados
para esta palabra, lo nuevo.
Una lectura histórica partiendo desde el análisis de la
palabra, sus posibles estructuras, la manera en que se clasifica, también se
revisa la palabra como lenguaje perteneciente a un texto.
Palabras alternas a lo nuevo
como Modernismo y modernidad, o Diferencias entre Modernidad
y Posmodernidad.
La elaboración de este
ensayo funciona a partir del concepto
rizoma en donde existen multi - conexiones temporales, paralelismo histórico, de esta forma mi intensión con este ensayo es
logra una revisión crítica sobre el concepto de lo nuevo en el arte, revisado
como estructura de lenguaje, de manera multidireccional, no me gustaría ordenar de
manera lineal ni cronológica por lo cual los textos remiten a una estructura
sobre la que se mueve el lenguaje y dentro de este infinito por ordenar se
encuentran estas palabras o conceptos que tienen una enorme incidencia sobre
nuestra manera de pensar el mundo.
Índice.
1.- Prefacio - Las Palabras
y las Cosas, Michel Foucault
2.- Deleuze Gilles. Mil
Mesetas: Capitalismo y Esquizofrenia. Valencie: Pre- Textos,
1988.
2.1 El mapa como método
2.2 El libro como raíz
2.3 SISTEMA RAICILLA O RAÍZ
FASCICULADA
2.4. RIZOMA-CAOS
3.- Que es un texto? Roland Barthes
4.- Rastros de carmín, Marcus Greil -Una parada en las vanguardias el dadá.
5.- El art
Nouveau
5.1- LA TORRE EIFFEL Y LA
EXPOSICIÓN UNIVERSAL DE PARÍS. 1889.
5.2 Modernismo y modernidad diferencias históricas
5.3.- Diferencias entre Modernidad
y Posmodernidad, La era del
vacío Gilles Lipovetsky
5. Conceptos intrínsecos en
ambos periodos artísticos.
6.- "La Modernidad
Líquida", de Zygmunt Bauman.
6.1 Notas: sobre "La
Modernidad Líquida", de Zygmunt Bauman.
1.- Prefacio
- Las Palabras y las Cosas, Michel
Foucault
Este libro nació de un texto
de Borges este texto cita "cierta enciclopedia china" donde está
escrito que "los animales se dividen en a] pertenecientes al Emperador, b]
embalsamados, c] amaestrados, d] lechones, e] sirenas, f] fabulosos, g] perros
sueltos, h] incluidos en esta clasificación, i] que se agitan como locos, j]
innumerables, k] dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, l]
etcétera, m] que acaban de romper el jarrón, n] que de lejos parecen
moscas".
Lo imposible no es la
vecindad de las cosas, es el sitio mismo en el que podrían ser vecinas. Los
animales "i] que se agitan como locos, j] innumerables, fe] dibujados con
un pincel finísimo de pelo de camello" ¿en qué lugar podrían encontrarse,
El texto de Borges hace reír
a Foucault, porque Quizá entre sus surcos nació la sospecha de que hay un
desorden peor que el de lo incongruente y el acercamiento de lo que no se
conviene; sería el desorden que hace centellear los fragmentos de un gran
número de posibles órdenes en la dimensión, sin ley ni geometría, de lo
heteróclito; y es necesario entender este término lo más cerca de su
etimología: las cosas están ahí "acostadas", "puestas",
"dispuestas" en sitios a tal punto diferentes que es imposible
encontrarles un lugar de acogimiento, definir más allá de unas y de otras un
lugar común.
Las utopías consuelan: pues
si no tienen un lugar real, se desarrollan en un espacio maravilloso y liso; despliegan
ciudades de amplias avenidas, jardines bien dispuestos, comarcas fáciles, aun
si su acceso es quimérico. Las heterotopias inquietan, sin duda porque minan
secretamente el lenguaje, porque impiden nombrar esto y aquello, porque rompen
los nombres comunes o los enmarañan, porque arruinan de antemano la
"sintaxis" y no sólo la que construye las frases —aquella menos
evidente que hace "mantenerse juntas" (unas al otro lado o frente de
otras) a las palabras y a las cosas.
Los códigos fundamentales de
una cultura —los que rigen su lenguaje, sus esquemas perceptivos, sus cambios,
sus técnicas, sus valores, la jerarquía de sus prácticas— fijan de antemano
para cada hombre los órdenes empíricos con los cuales tendrá algo que ver y dentro
de los que se reconocerá. En el otro extremo del pensamiento, las teorías
científicas o las interpretaciones de los filósofos explican por qué existe un
orden en general, a qué ley general obedece, qué principio puede dar cuenta de
él, por qué razón se establece este orden y no aquel otro. Pero entre estas dos
regiones tan distantes, reina un dominio que, debido a su papel de
intermediario, no es menos fundamental: es más confuso, más oscuro y, sin duda,
menos fácil de analizar. Es ahí donde una cultura, librándose insensiblemente
de los órdenes empíricos que le prescriben sus códigos primarios, instaura una
primera distancia con relación a ellos, les hace perder su transparencia
inicial, cesa de dejarse atravesar pasivamente por ellos, se desprende de sus
poderes inmediatos e invisibles, se
libera lo suficiente para
darse cuenta de que estos órdenes no son los únicos posibles ni los mejores; de
tal suerte que se encuentran el hecho en bruto de que hay, por debajo de sus
órdenes espontáneos, cosas que en sí mismas son ordenables, que pertenezca
cierto orden mudo, en suma, que hay un orden.
En nombre de este orden se
critican y se invalidan parcialmente los códigos del lenguaje, de la
percepción, de la práctica. En el fondo de este orden, considerado como suelo
positivo, lucharán las teorías generales del ordenamiento de las cosas y las
interpretaciones que sugiere.
Así, entre la mirada ya codificada y el
conocimiento reflexivo, existe una región media que entrega el orden en su ser
mismo: es allí donde aparece, según las culturas y según las épocas, continuo y
graduado o cortado y discontinuo, ligado al espacio o constituido en cada
momento por el empuje del tiempo, manifiesto en una tabla de variantes o
definido por sistemas separados de coherencias, compuesto de semejanzas que se
siguen más y más cerca o se corresponden especularmente, organizado en torno a
diferencias que se cruzan, etc.
Así, existe en toda cultura,
entre el uso de lo que pudiéramos llamar los códigos ordenadores y las
reflexiones sobre orden, una experiencia desnuda del orden y sin modos de ser No
se tratará de conocimientos descritos en su progreso hacia una objetividad en
la que, al fin, puede reconocerse nuestra ciencia actual; lo que se intentará
sacar a luz es el campo epistemológico, la episteme en la que los
conocimientos, considerados fuera de cualquier criterio que se refiera a su
valor racional o a sus formas objetivas, hunden su positividad y
"manifiestan así una historia que no es la de su perfección creciente,
sino la de sus condiciones de posibilidad; en este texto lo que debe aparecer son, dentro del espacio del saber, las
configuraciones que han dado lugar a las diversas formas del conocimiento
empírico. Más que una historia, en el
sentido tradicional de la palabra, se trata de una "arqueología". La
historia de la locura sería la historia de lo Otro —de lo que, para una
cultura, es a la vez interior y extraño y debe, por ello, excluirse (para
conjurar un peligro interior), pero encerrándolo (para reducir la alteridad);
la historia del orden de las cosas sería la historia de lo Mismo —de aquello
que, para una cultura, es a la vez disperso y aparente y debe, por ello,
distinguirse mediante señales y recogerse en las identidades.
2.- Mil
Mesetas: Capitalismo y Esquizofrenia. Valencie: Pre-Textos, 1988. Deleuze, Gilles.
2.1
El mapa como método
“Nosotros, los de entonces,
ya no somos los mismos.” La velocidad infinita de las partículas de “nuestro”
cuerpo y de “nuestro” mundo nos hace diferentes de nosotros mismos en cada
punto del devenir temporal en el que estamos embarcados. Cambiamos, como el río
de Heráclito, en la fugacidad irreversible de dos instantes sucesivos. La
mutación no es sólo material, las vertiginosas velocidades de nuestros
pensamientos demandan asimismo un poco de “orden”. Ambas –mutaciones materiales
y velocidad de pensamiento– necesitan buscar algún modo de ser fijadas. Se aspira
a un dique que contenga el caos, que inmovilice la velocidad, que objetive una
porción de realidad en una imagen, en un relato, en un escrito, en un libro.
También se reclaman ideas; por ejemplo, la idea de “sujeto” o de “objeto”, como
si una pudiera existir sin la otra, como si el mundo y nuestras subjetividades
fueran realmente identidades en sí mismas, como si alguien o algo pudiera ser
sin otro, sin lo otro, sin los otros. Y como si la otredad pudiera ser sin uno,
sin lo mismo. Es decir, sin identificación de uno mismo y del afuera con cierta
permanencia temporal.
Pues pensamos e
interactuamos con el afuera desde algo a lo que llamamos sujeto, y sobre algo
que llamamos objeto. Uno y otro operan como totalidades significantes.[ii] Un
libro también es una totalidad significante.
Gilles Deleuze y Félix
Guattari consideran que un sujeto no es el autor de un libro El autor no existe
como sujeto pues su obra se construye en el cruce de partículas materiales,
temas, exterioridades, relaciones entre lo micro y lo macro e interacciones
entre lo consciente y lo no pensado.
Multiplicidades que
interactúan para lograr una obra que comprendemos como entidad. Pero un libro se
produce entre diversas intensidades y se concentra en líneas de articulación
entre tema y tema, entre capítulo y capítulo, entre distintas formas de
abordaje; segmentariedad entre bloques significativos diferentes atravesados
por algún sentido compartido, y estratos o conformaciones sedentarias como
opuestos al movimiento, a lo nómada; los estratos constituyen la materialidad
significativa del libro.
Las líneas de articulación,
los segmentos y los estratos configuran planos de inmanencia. Al ras del suelo,
sin fundamento y sin “firmamento”. Sin trascender a un origen metafísico ni a
un fin último.
La muralla china se
construyó por segmentos que, al encontrarse, se articularon formando estratos y
finalmente una unidad, material y significante. La muralla es consistente e
inmanente. Algo semejante –salvando las magnitudes– ocurre en la configuración
de un libro. La segmentareidad está compuesta por los subtemas contenidos en
cada estrato. El Quijote es una máquina abstracta. [iii] Cada capítulo tiene
conexión con otro y con el todo; pero también puede leerse por sí mismo, por
segmentos. Los segmentos a su vez están compuestos por “partículas”: Sancho,
Rocinante, Dulcinea, Alfonso Quijano, las doncellas y así sucesivamente. Estos
elementos se visten con lo “objetual” del libro: tapa, título, autor,
encuadernación, hojas impresas, que permite reconocer a un libro como tal. Su
contenido opera como mapa que indica recorridos posibles, caminos para alcanzar
ciertas metas (estéticas, científicas, teóricas, entre otras).
2.2
El libro como raíz.
En la historia del
pensamiento occidental se destacan algunos tipos paradigmáticos de libros:
raíz, sistema raicilla o raíz fasciculada y rizoma-caos.
El libro raíz se sostiene aislada
del resto de la realidad. Se yergue sobre una especie de falo solitario. Tal
libro semeja un árbol que, a su vez, representa la realidad. Una imagen del
mundo al que pretende imitar. El pensamiento hegemónico, que se maneja por
representación, prefiere imaginarse una raíz pivotante hundida en la tierra
como único sostén del árbol (libro-pensamiento).
También hay raíces
dicotómicas que si bien tienen dos ejes de apoyo, siguen dependiendo de una
unidad de la que se desdoblan. En este punto, Deleuze y Guattari critican el
enunciado maoísta “Uno deviene dos”. Mao Zedong considera que tanto en la
naturaleza como en lo social la unidad se transforma siempre en dos. Por
ejemplo, la sociedad se divide en “capitalista” y “socialista”, o “burguesa” y
“proletaria”; el partido comunista –a su vez– se divide en “marxista” y
”revisionista”; los seres naturales se transforman adquiriendo formas
dicotómicas, como en ciertas raíces; hasta el sujeto, para Mao, deviene dos,
pues se divide en ser y pensar.
En contraposición con las
teorías dicotómicas, en “Rizoma” se señala que las unidades más que dividirse
se diversifican, que aun las raíces pivotantes se prolongan en múltiples
raicillas. Las raíces dicotómicas tampoco permanecen divididas únicamente en
dos; también ellas diversifican sus raicillas. Otro tanto ocurre con el estado
de las cosas, con los acontecimientos, con los fenómenos sociales. Las
multiplicidades humanas, vegetales y animales lanzan sus seudópodos plurales.
Incluso las formaciones minerales, en determinadas circunstancias, se
transforman en multitudes.
Pero, de hecho, las
metáforas de raíces pivotantes y dicotómicas presentan estratos que remiten a
lo real. La pivotante actúa en el sujeto. Nos captamos a nosotros mismos como
unidad “centrada”. También captamos esa especie de entidad en cada uno de los
demás sujetos. La dicotomía, en cambio, actúa en el objeto. Recordemos la
etimología de la palabra “objeto”, pensada desde el latín: ob, “hacia”; jeto,
“arrojado”. El objeto es arrojado hacia el sujeto que lo captura. El objeto es
–y se nombra– en función del sujeto. Aquí gravita la idea de bifurcación. El
tipo de libro que responde a estas dos clases de raíces (pivotantes y
dicotómicas) es el que se funda en un principio único, en el primer caso, y el
que procede por análisis divergentes binarios, en el segundo. [viii]
Se puede pensar también
cierta característica del pensamiento occidental: la de fundamentarse en un
solo principio (Ser, Dios, Nous), o dicotómico (sustancia-accidente, bien-mal,
real-aparente). Estas características no necesariamente son excluyentes, un
mismo sistema teórico puede sostenerse en un solo eje que subsuma la
duplicidad. Lo que importa acá es marcar el carácter arborescente reduccionista
en el que todo surgiría de una raíz unificada.
2.3
SISTEMA RAICILLA O RAÍZ FASCICULADA
Deleuze y Guattari utilizan
esta metáfora para referenciar los libros pertenecientes a lo que denominan
“nuestra modernidad”. Es evidente que se refieren a los libros del
estructuralismo, el sistema de pensamiento imperante a mediados del siglo XX,
de fuerte influencia en casi todas las disciplinas humanísticas, al que le
otorgan el beneficio teórico de haber “complejizado” la comprensión del mundo;
pero le objetan la metáfora arborescente.
La lógica binaria es la
realidad espiritual del árbol raíz. Hasta la lingüística moderna conserva la
imagen de base de esa figura arborescente que la vincula con el pensamiento
clásico. Ambos pensamientos (el clásico y el moderno) no piensan la
multiplicidad; hasta para llegar a dos necesitan pensar la unidad. Incluso
pueden pensar una tríada dialéctica, y pensar cuatro, o cinco, pero siempre
presuponiendo la unidad.
Con el libro estructuralista
la “representación” de la realidad se tornó más compleja que con los sistemas
pivotantes o dicotómicos. Por lo tanto parece más acorde para metaforizar lo
real. Pero, según los autores de “Rizoma”, sigue careciendo de conexiones con
el afuera. Los sistemas árbol-raicilla propios de los análisis de mediados del
siglo XX ganan en multiplicidad, pero son aún una metáfora demasiado acotada de
lo que quieren evocar, sin olvidar que en el estructuralismo hay una vocación
de legalidad universal, algo que no le cae bien a los paladares rizomáticos.
2.4.
RIZOMA-CAOS
El libro hace mapa del
mundo. Libro y mundo han devenido caos. Rizoma.
El rizoma no es una raíz
sino un tallo subterráneo. Se extiende bajo la tierra adquiriendo formas
imprevisibles, estalla sobre la superficie regalando una planta, y otra, y
otra. Varios metros separan, a veces, una mata de sus múltiples vecinas,
conectadas todas a un mismo rizoma. Bajo la superficie, el rizoma de pronto
forma bulbos; de pronto, tubérculos. También se proyecta hacia arriba, hacia
abajo. Si es cortado en alguno de sus tramos, se lanza nuevamente a la aventura
de crecer. Tiene formas diversas, desde su extensión superficial ramifica en
todos los sentidos hasta sus concreciones exteriores e interiores.
El libro múltiple no lineal
hace mapas de la realidad. El rizoma no evita el caos sin dejar por ello de
establecer aquí y allá distintos órdenes casi siempre imprevisibles, nunca
reversibles. Es múltiple.
3.-
Que
es un texto? Roland Barthes
Para la definición general
puede ser la superficie fenoménica de la
literatura, dispuestas de tal modo que impongan un sentido estable, el
texto no es más que un objeto visible, etimológicamente texto tiene que ver con
tejido, el texto salvaguarda la estabilidad y permanencia de lo escrito, el
texto es un arma contra el tiempo, el óvido y la pillerías del habla.
Texto está ligado a la
intuición, estado, iglesia., literatura; el texto es un objeto moral. La noción
de texto implica que el mensaje escrito se articula como el signo, por una
parte el significante y por otra significado.
El signo clásico es una
forma cerrada que impide temblar o divagar, así mismo sucede con el texto en
relación a qué un texto cierra la obra,
encadena a su letra, la clava en su significado,
La materialidad del texto si por una alguna
razón se perdiera por una cuestión histórica,
pide se le restituya asumido por
una ciencia la filología, y por una
técnica la crítica de textos
La semiología desarrollada por Saussure en Francia hacia
1960 tenía más que ver hacia el análisis del discurso literario lingüística.
El texto es una
productividad, no por el resultado de un trabajo, el texto aunque este fijado
(escrito), sigue trabajando, y lo hace con la lengua, de construye la lengua de
comunicación, representación o de expresión donde el sujeto puede tener la
ilusión de que imita o expresa y reconstruye otra lengua.
Julia Kristeva ha definido
al texto en términos epistemológicos como: Texto aparato translinguistico que
redistribuye el orden de la lengua poniendo en relación una palabra
comunicativa que pone la mira en la información directa en diferentes enunciados
anteriores o sincrónicos a ella se le devén conceptos tales como, feno texto –
geno texto – e intertextualidad.
4.-
Rastros
de carmín, Marcus Greil
Una
parada en las vanguardias, el Dadá.
Un
ejemplo de vanguardia el dadaísmo y el escéptico libro rastros de carmín nos
permiten una nueva manera muy contemporánea de asociaciones históricas o
temporales. Su interconexión, el paralelismo histórico
El dadaísmo fue un
movimiento fundado en Suiza en 1916, contempló diversos géneros artísticos. El
movimiento Punk surge en Inglaterra en los años 70´s, es un estilo de vida pero
se conoce más como un estilo de música.
Estos movimientos estaban en
contra de lo establecido, manifestaban ideas utópicas, por un lado el Punk
proponía la paz mundial y la libertad,
por otro lado el Dadá presentaba valores, la motivación de transformar
al mundo. Ambos convergen en una diferencia de tiempo, pero son unidas por
Greil, mediante la investigación de textos acciones, documentos, que construyen
un puente imaginario mediante las referencias de modo en que uno puede tener un
panorámico de lo que sucedía en aquel momento en vale mencionarlo en el centro,
de “occidente”.
El 2 de diciembre de 1976 un
día después de su aparición en un programa de variedades, en el que
promocionaban el disco que cambiaría el mundo, Johnny Rotten con un irreductible
ánimo de un veinteañero dispuesto a cambiar, el mundo. Como dijo el
mismo Rotten :Hay un Rotten en cada uno de nosotros y no ha de ser libre si no crucificado.
Es el punto de donde parte
mi breve ensayo, uno de los principales eslogan de los Sex Pistols, no hay
futuro, es como Rotten, en la tienda de Malcolm McLaren en 1975,
caminando con el pelo verde, y una playera de de Pink Floyd, “yo odio” él era
parte de una consecuencia histórica, y lo que realizaba de musicalmente
encajaba perfectamente con un momento,
así como se puede mostrar en el libro entero existen conexiones como
Debord con su “Sociedad del espectáculo”, el mayo francés, y la ebullición de
una revolución, Debord ,Johny Lydon o Lefevre todos son camaradas en un intento
por hacer una revolución que emergiera de la vida cotidiana, que cambiase la
manera de vivir.
El punk comenzó como cultura
falsa, con la visión de McLaren en con un sentido a la moda para convertirse en
algo cercano a una secta, la cual tiene como fin apoderarse del mundo, de
manera secreta, hasta llegar a un punto de esperanzas y deseo, donde se anhela esa vida bella y profunda. amenos
lo fue en un principio.
Dada también fue un cambio de episteme, que se
dio en un momento histórico diverso al del punk, pero anhelaba cosas similares
por ejemplo la negación del orden establecido, un reinventar desde lo
consciente, yo creo que a lo ancho de la historia siempre se ha tenido este
ímpetu, pero quien lo propone desde el caos, desde el lenguaje, desde la
negación de sí mismo.
Cuando Rotten produjo “dios
salve a la reina”, en un contexto1977, donde la reina Isabel II celebraba sus
bodas de plata, jajá, el disco no lo es todo pero si la intención de hacer
moverse todo lo establecido.
Con cientos de referencia
que parecen una red, de fechas, nombres lugares, textos, canciones que solo
sonaron un par de veces, y todas las posibles interpretaciones que pudieron
tener acciones que provocaban a un mundo, que estaba organizado desde el orden
y la razón.
Las cosas suceden en el
lugar y espacio precisos, como coordenadas, la necesidad de una revolución
cultural, gestos vueltos canciones, no me gustan los lunes es de lo que se
trataba el punk, un ser, no alienado,
que lucha por su propio entendimiento, por alejarse de la convención.
Sobre memories de Devord,
comenta Lafebvre, “si la modernidad tiene sentido es esté: que lleva en su
interior desde el principio, una negación radical : el dada, ese acontecimiento
que tuvo lugar en un café de Zurich” da continuidad a una tradición artística
que se dirige por supuesto a su desaparición.
En una de las referencias
citan a Ernst Dwinger en su siberian diary mencionaban a un teniente alemán que
cae preso en prisión, y construye con pedazos de madera un piano silencioso que
generaba música audible solo para el, me gusta cómo se incluyen textos,
historias entretejidas, que ocurrieron , en el momento que solo podríamos ver
un par de hechos relevantes, todos los personajes mencionados son como fibras
internas del tejido histórico.
La historia que presenta
Greil, es creo, a manera de ensayo, una línea de tiempo que contempla sus
similitudes en distintos individuos, lugares. O Momentos históricos. Mostrando
la amplitud de sucesos que ocurren en un mismo momento, y que son estos hechos
que son efímeros, los que construyen la memoria desde un punto menos valorado,
pero que de no ser por estos datos efímeros, no se comprende el final completo.
Finalmente el libro me
aporta la necesidad de buscar vías alternas, en las que se nutra mi producción,
siendo de vital manera conocer mi entorno, construir una historia propia que
contemple todo lo que me sucede, todo lo que veo y aprendo, confirmo con este
libro la necesidad imperante que posee la historia, y su contemplación
primordial a la hora de producir un comentario.
5.- El art Nouveau
El art nouveau (arte nuevo) Hacia
el final del siglo XIX, la Revolución Industrial había generado ya una gran
controversia, tanto en la sociedad como en el mundo artístico. Este «progreso»
no fue bien recibido por la sociedad intelectual: escritores, pintores,
académicos y demás conservadores, escandalizados, se esforzaron por
contrarrestar este avance. Es un movimiento artístico que surge a fines del
siglo XIX y se proyecta hasta las primeras décadas del siglo XX. Generalmente
se expresa en la arquitectura y en el diseño Se podría afirmar que es un estilo decorativo desarrollado durante la
Belle époque en Europa y Estados Unidos.
Toma su nombre a raíz de una exposición que
realiza Munch en la galería parisina "La maison del Art Nouveau",
diseñada por Siegfrid Bing (1838-1905), aunque se conoce con distintos nombres
según los países: modernismo en España, Jugendstil en Alemania, Sezession (en
Austria), Liberty en Inglaterra, Floreale en Italia, modernisme o Estilo
modernista en Cataluña etc.
Recurría a líneas sinuosas y
composiciones asimétricas. Los motivos más frecuentes eran flores, hojas y la
figura femenina. Se aplicó al diseño de interiores, joyas, forja, vidrio,
cerámica, telas y, sobre todo, a la ilustración, que alcanzó gran popularidad
gracias al invento de la litografía.Artes gráficas: art Nouveau
Una de las características
principales del Art Nouveau es que se adapta a las circunstancias de la vida
moderna, por lo que se halla intimamente ligado a la producción industrial,
desarrollándose en dos vertientes: la arquitectura y el diseño gráfico.
Características generales
del Art Nouveau:
Se desligó del Simbolismo en
busca de una autenticidad de época.
Es el primer movimiento que
se desprende casi por completo de la imitación de estilos anteriores
(Renacimiento, Barroco, Neoclasicismo, Romanticismo, etc.) en busca de la
identidad de lo urbano y lo moderno, puesto que nacía un nuevo siglo.
Utiliza técnicas que le son
propias: la reproducción mecánica, como la xilografía, el cartelismo, la
impresión...
Estéticamente resultan
imágenes planas, lineales, ornamentales, que se reducen a una economía de
medios que las dota de singular belleza, se alejan de la figuración para
centrarse en el mero adorno, muy cerca del diseño industrial
Las únicas conexiones
estilísticas que se le pueden encontrar son las del Prerrafaelismo del último
Romanticismo inglés, y el Movimiento llamado Artes y Oficios. A su
extraordinaria difusión contribuyó lo agradable y fácil de su lectura, ayudada
por el inicio de la revista ilustrada y las exposiciones internacionales, dos
hechos que aparecen en la década de 1890.
Surgió entonces el
movimiento de artes y oficios que proponía regresar a lo esencial, al objeto
único, a la estética simplista y funcional. Este rigor conservador puso la
mirada de nuevo en lo clásico y limitaba la creatividad. Hacia 1890, en el
panorama creativo se originó una nueva tendencia: el art nouveau, cuyo
precursor, William Morris, había participado en el movimiento de artes y
oficios, pero con una visión más amplia y progresista.
Ya fuera en dibujos,
grabados, carteles, revistas, pintura y poesía; ya fuera moldeada en hierro,
cristal, bronce o madera; ya fuera en la arquitectura, en la poesía, en la
pintura o en las artes aplicadas, la sensualidad de la mujer fue el tema a
desarrollar: la voluptuosidad de un vestido, el vuelo de una larga cabellera,
el misterio de una figura semidesnuda, la belleza prístina de la juventud y la
blancura de una piel suave. Las flores, la hiedra, los lirios, el nácar, las
mariposas y las libélulas, así como las nubes y los cisnes simbolizaron la
exaltación sensual del tema femenino, del cual surgió una nueva estética
ornamental.
Si bien cada versión
regional del art nouveau tiene su propio sello, su propio simbolismo, su propia
influencia, todos los representantes de este movimiento tienen en común la
versatilidad. Se trata de nuevos humanistas, hombres universales cuyo quehacer
abarcó más de una disciplina.
Debido al tratamiento
regional del modernismo, no se puede precisar de qué fecha a qué fecha duró,
pero podemos decir que fue contemporáneo del posimpresionismo y vio nacer a las
corrientes de vanguardia de principios del siglo pasado, como el cubismo, el
simbolismo y el expresionismo.
Con el art nouveau, el
empleo del cartel cobró una gran importancia, artistas como Toulouse-Lautrec y
Alphonse Mucha utilizaban este medio de comunicación en forma muy personal al
dibujar la letra —en lugar de utilizar tipografía— el primero, y al hacer carteles
cien por ciento comerciales, el segundo. Es entonces que el artesano empieza a
firmar su trabajo, desde un jarrón hasta un espejo. Y como el art nouveau no
estaba peleado con el progreso, aplicó el concepto del «sello personal» a la
industria, como lo hicieron los tipógrafos renacentistas al crear símbolos para
distinguir su trabajo. Un ejemplo de esto es el logotipo de General Electric,
registrado como marca en 1890 y que, hoy por hoy, sigue siendo utilizado sin
que se le haya hecho ninguna modificación, dada su claridad, legibilidad y
originalidad.
5.1-
LA TORRE EIFFEL Y LA EXPOSICIÓN UNIVERSAL DE PARÍS. 1889.
Desde la primera Exposición
Universal, celebrada en Londres en 1855, las
potencias europeas utilizaron estos eventos para dar a conocer sus adelantos
científicos y artísticos, por supuesto, utilizarlos como una herramienta de
propaganda política. Es por eso que
París había organizado exposiciones universales en 1855, 1867 y 1878. Pero 1889
era una fecha especial, ya que se cumplían 100 años de la toma de la Bastilla,
y de la proclamación de los principios de libertad, igualdad y fraternidad, que
sirvieron de inspiración para la independencia de muchas naciones en la tierra.
Sin embargo, el lamentable baño de sangre real que sucedió a la Revolución
Francesa cohibió a monarquías europeas de entonces, como Inglaterra y Prusia, a
participar de la Exposición.
Pero además, la Tercera
República Francesa necesitaba la Exposición para recuperar la moral de la
nación, tras la caída del Segundo Imperio y la vergonzosa derrota en la guerra
Franco-Prusiana en 1871. Era pues
imprescindible lograr una imagen que pusiera de nuevo a Francia en la palestra
de las grandes potencias europeas.
5.2
Modernismo y modernidad diferencias históricas
Diferencia entre Modernidad
y Modernismo Modernidad : Es el conjunto de experiencias compartidas que
remiten a lo caótico de la vida cotidiana. Esta vitalidad transformadora fue
perdiendo fuerza, convirtiéndose a inicios del siglo XX en un proyecto político
(la supremacía del Estado-nación), económico (el encumbramiento del capitalismo
mundial) y cultural homogenizante (la hegemonía de los valores occidentales). Modernismo:
El ideal de hacer del hombre moderno tanto objeto como sujeto del propio
devenir del proyecto modernizador (la apropiación y representación en tanto
versión propia de la modernidad por parte de los mismos actores que se
encuentran dentro del mundo moderno).
3. La modernidad Para
Charles Baudelaire, la modernidad se caracteriza por la tensión constante entre
lo efímero y lo eterno, lo volátil y lo inmutable. La obra de arte modernista
por excelencia buscará “destilar” de la fragmentación del mundo moderno aquel
hálito universal. Charles Baudelaire
4. Modernidad: la
ilustración Este se encontraría en el proyecto de la ilustración del siglo
XVIII, el cual apuntaba al desarrollo de las ciencias objetivas, al
encumbramiento de una ley y moral de carácter universal y un arte autónomo.
Sólo a través de un proyecto semejante podían revelarse las cualidades
universales, eternas e inmutables de toda la humanidad; sin embargo, veían en
los cambios e innovaciones continuas de los diversos campos del saber el motor
del progreso de la condición humana. Voltaire Rousseau Montesquieu
5. La modernidad:
experiencia estética Esta pretensión de universalidad también inundó a las
humanidades, y en especial al arte: desde que Nietzsche dio primacía a la
experiencia estética por encima de la ciencia (llamada por los ilustrados “razón
superior”), los artistas modernistas asumieron la tarea de instaurar una nueva
figura de lo eterno e inmutable sobre la base de un presunto sentimiento humano
universal de belleza. Esta búsqueda se reflejó claramente en la construcción de
un lenguaje que pueda enunciar tal afirmación
6. El modernismo: La
Vanguardia Esto generó un movimiento vanguardista moderno que constantemente,
en palabras de Nietzsche, destruía creativamente, y acentuaba la vorágine de
cambios; la centralidad de la vanguardia sólo creaba la necesidad de una
constante renovación. A su vez, la cada vez mayor mercantilización del arte
frente a la ausencia del mecenazgo (de corte aristocrático o estatal) motivó en
los artistas una búsqueda por la novedad, por dotar a sus productos del valor
simbólico de lo nuevo, dejando de lado su antigua retórica anti-burguesa y
anti-institucional. Esto creó, a juicio de Walter Benjamin, un “arte aurático”,
una búsqueda del artista por proyectarse como una fuente creadora, de
dedicación al arte por el arte (cuestión sumamente paradójica) con el fin de
producir un objeto original y único y, por tanto, eminentemente vendible a un
precio exclusivo.
7. La modernidad:
fascinación por la tecnología El advenimiento de una revolución tecnológica a
finales del siglo XIX e inicios del siglo XX que aceleró los procesos de cambio
y volatilidad en la sociedad (el surgimiento de nuevas condiciones de
producción –la máquina, la fábrica, la urbanización–, circulación –los nuevos
sistemas de transporte y comunicación– y consumo –el auge de los mercados
masivos, la moda y la publicidad) influyó de manera notable en los artistas
modernos, los cuales tomaron posiciones muy paradójicas: aunque fascinados por
la maquinización de la producción, reivindicaban un espacio de des-enajenación
de la actividad humana (caso Bauhaus). Detroit industry Mural de Diego Rivera
8. El modernismo:
arquitectura Definitivamente, lo que caracterizó al arte modernista es la
centralidad del fenómeno urbano. El modernismo surgió como respuesta a la profunda
crisis de la organización de las ciudades, así como el lidiar con nuevas
estructuras de sentimientos provenientes de ella; el ejemplo más claro de ello
es la remodelación de París por Haussmann en la década de 1860 o la propuesta
“futurista” de Le Corbusier en 1924.
9. Los malentendidos:
síntomas de estructuras de significaciones
10. No tiene como pretensión
epistemológica mostrar la “coherencia” o inteligibilidad de la cultura
estudiada; más bien esto delata la pretensión de hacer de la realidad algo
unívoco. Interpretar es tratar de “desentrañar” aquel “enredo” cultural;
mostrar un camino interpretativo, desestimando cualquier vía extrema: la
pretensión de “cosificar” la realidad o la de formular una mirada ecléctica
(unificar los caminos interpretativos) de la misma. La descripción densa:
procesos
11. Descripción densa: el
peligro de exotizar la diferencia cultural Toda inmersión cultural propuesta
por el método etnográfico implica también una mirada a los procesos
histórico-políticos propios de la(s) sociedad(es) a investigar. Esta propuesta
busca enlazar el conocimiento etnográfico con un análisis de las
particularidades históricas de un determinado grupo social, y sus relaciones
con otras instituciones (Estado, iglesia, organizaciones étnicas, supranacionales,
etc.). Franz Boas, antropólogo estadounidense de origen alemán. Propuso un
abordamiento histórico-comparativo de las sociedades.
5.3.-
Diferencias
entre Modernidad y Posmodernidad, La
era del vacío Gilles Lipovetsky
Posmodernismo
Agotamiento de una cultura
hedonista, y vanguardista
¿Decadencia de una época sin
tradición? ¿Continuidad renovada de la trama modernista o discontinuidad?
Modernismo
Capitalismo genera una
crisis cultural profunda – modernismo
A base de rupturas y discontinuidades que niega la tradición, en
El culto a lo nuevo y a l
cambio.
Modernismo adquiere su
amplitud, en el hundimiento del espacio de
La representación clásica,
con la emergencia de una escritura libre de
Las representaciones
codificadas, los artistas no cesan de destruir, las
Formas y sintaxis instituidas.
Odio a la tradición, y furor
de renovación total.
El modernismo prohíbe
estancamiento, es una especie de Autodestrucción-
Creadora. No es solo hijo de
la edad crítica, sino el crítico de sí mismo. – Adorno.
El M. Quiere romper la continuidad que nos liga al pasado,
instituir obras nuevas.
LA NEGACIÓN, ha dejado de
ser creadora, opinaba Octavio Paz,
Las negaciones en el arte
son repeticiones rituales: La rebelión convertida en proceso,
La crítica en retórica,
vivimos el fin de la idea de arte moderno.
Cultura modernista es la
cultura de l individualismo por excelencia, el hedonismo
Es la cultura de la
personalidad, tiene por centro al yo,
Los cambios tecnológicos no
determinan los cambios culturales
El callejón sin salida es la
vanguardia, está en el modernismo, en una
Cultura profundamente
individualista, y radical, en el fondo suicida, que
Solo acepta como valor lo
nuevo.
Si se observa a la cultura
bajo la mira del modo de vida, será el capitalismo
Y no el modernismo será el
artesano principal para la creación de una cultura
Hedonismo.
Cultura norteamericana desde
los años 50s y la europea también, se
mueven alrededor del culto al consumo el placer, y al tiempo libre.
5.4 Conceptos
intrínsecos en ambos periodos artísticos.
Modernismo
Posmodernismo
- industrial
- postindustrial
- Hedonismo de élite - hedonismo de
masas (democrat. del hedonismo)
- Exigencia de igualdad - exigencia de
libertad
- orden disciplinario y
autoritario - rechazo de
estructuras uniformes (personalización)
- libidinal y pulsional
(pasión) - cool, desencantada
e indiferente
- primacía de la producción
en serie - primacía del saber teórico y
los servicios
- uniformidad de lo
Verdadero - afirmación del
derecho a las diferencias
- universal
- individual
- ideológico -
psicológico
- politización -
comunicación (concenso)
- homogéneo -
heterogéneo
- coecitivo
- permisivo
- tendencia al
desequilibrio -
tendencia al equilibrio
- hipersexualidad -
hiposexualidad, atrofiada, banalizada y relativizada
- subversiva -
indiferente
- desacralización - retorno a
lo sagrado
- culto a la razón y al
progreso - renovación
espiritual y neomisticismo
- rechazo de la tradición y
lo local - rehabilitación de la
tradición y lo local
- exclusivo y
excluyente -
inclusivo e incluyente
- creación de nuevos
estilos - integración de
todos los estilos
- unidimensional -
multidimensional, híbrido y ecléctico
- gusto elitista -
gusto público
- centralista -
multiplicación de centros y voluntades
6.- "La Modernidad
Líquida", de Zygmunt Bauman.
¿Qué es una sociedad? ¿Cómo
se identifica? ¿Qué la compone? ¿Qué relación hay entre los elementos que la
componen, y el mundo exterior? ¿La sociedad va hacia una modernidad, o ya está
en ella? ¿Qué es modernidad? ¿Sólida? ¿Líquida?
Tratar de responder a estas
preguntas no es una tarea fácil, mucho menos si se trata de hacerlo
objetivamente, sin prejuicios de ningún tipo. En Modernidad Líquida, Zygmunt
Bauman [1], desde la sociología, trata de responder a estas preguntas.
En esta lectura, nos
encontramos ante la prácticamente desaparición, por un lado, de ese sentido de
pertenencia social del ser humano al volverse independiente. Cuando el ser
humano tiene posibilidades reales de ser individual, la sociedad ya no es
aquella suma de individualidades si no el conjunto de las mismas.
Para Bauman, la modernidad
líquida, es como si la posibilidad de una modernidad fructífera y verdadera, se
nos escapara de entre las manos como agua entre los dedos. Este estado físico,
es aplicado a esta teoría de modernidad en el sentido de que, posterior a la
segunda guerra mundial, nos encontramos con, por lo menos, tres décadas de
continuo y próspero desarrollo (aquí valdría la pena señalar o definir que entendemos
por tal) en donde el ser humano encuentra tierra firme donde ser y relacionarse
con los demás.
Un capitalismo sólido, en
una modernidad sólida. Sin embargo, años más tarde, este mismo desarrollo,
traducido en la ciencia y la tecnología, así como también en lo político,
económico, intercambio cultural, apertura de mercados, globalización, ha
llevado al ser humano a alejarse de aquello con lo que se mantenía unido, la
sociedad.
Es decir, de una sociedad
sólida pasa a una sociedad líquida, maleable, escurridiza, que fluye, en un
capitalismo liviano.
Bauman nos explica que ante
la posibilidad de cambios reales, podemos reaccionar felices de la vida al
sentirnos cada vez más independientes y rectores de nuestro destino, pero
también, habrá quienes se sientan con miedo ante tales circunstancias [2].
Ser independientes no es tan
fácil, la liberación-emancipación, puede traer consecuencias a las que no
estamos acostumbrados. Nos consideramos modernos, pero no lo somos. Primero porque
hay deficiencias que subsanar en diferentes rubros; segundo porque dentro de
algunos años, esta modernidad dará paso a otra que se considerara como tal,
pero que necesariamente, tendrá que dar paso a otra concepción.
Para Bauman, el hombre deja
de lado esa sensación de satisfacción y bienestar, derivados de la
industrialización posterior a la segunda guerra mundial y busca su libertad.
Considera que esa libertad conseguida con su emancipación, ha hecho que el
hombre se vaya guardando más para sí mismo, despreocupándose aún más de lo que
sucede a su alrededor.
Reflexiona acerca de cómo el
hombre, si, está inmerso en una sociedad, pero es una sociedad consumista, que
busca satisfacer cada vez más y más rápido, dadas las condiciones de expiración
de los productos ofertados, y no necesariamente en productos alimenticios.
Tales son los casos de las colecciones de la moda, lo último en tecnología, que
hoy lo es y mañana dejara de serlo. Considera que esa necesidad por las compras
tiene como causa la búsqueda desesperada de pertenencia del grupo elite que
guía los rumbos de la sociedad capitalista-consumista.
Señala que, cuando salimos
de compras, exorcizamos esos espíritus que solo nos muestran una y otra vez,
que efectivamente, tenemos necesidades básicas, que serán cubiertas, en el
mayor de los casos, pero solo esas, no mas, no tenemos oportunidades a obtener
más. Los de alto poder adquisitivo tendrán un mayor número de opciones. Los de
menor poder adquisitivo, solo podrán adquirir lo que les corresponde.
Conformidad.
“Hay un piso de lo que uno
necesita para seguir con vida y ser capaz de hacer lo que exige el rol de
productor, pero también un techo de lo que se puede soñar, desear o procurar
contando con la aprobación social de las propias ambiciones, es decir, sin temor
de ser rechazado, reprendido o castigado. Todo lo que se encuentra por encima
de ese límite, es un lujo, y desear un lujo es un pecado” [3]
Por mejores intenciones del
hombre en sociedad, éste, terminara indefectiblemente por caer en las redes del
consumismo, su identidad no será suficiente para salvarlo de ser parte de la
sociedad sinóptica. Sin embargo, aún existe sutilmente, una clara diferencia
entre, el enemigo número uno de la sociedad, el individuo, como lo señala De
Tocqueville, y el ciudadano, inclinado a procurar el bienestar de su ciudad.
En el tercer capítulo de
Modernidad líquida, Bauman nos lleva a tratar de entender como ha sido posible
que el espacio se haya separado del tiempo, si antes éstos estaban unidos y
representaban fuerzas conjuntas para sí. Actualmente, aporta Bauman, estos no
solo se han separado, sino que, también hacen fuerza contra de si, sobre todo
del tiempo sobre el espacio. El tiempo es el medio, herramienta de conquista
del espacio.
Antes, el tiempo se
encontraba a la par de nuestros sentidos, sin embargo, con los avances
tecnológicos, esta percepción del tiempo ha venido a transformarse, de manera
tal que lo que antes nos parecía tan lejos, ahora solo está a un click de
nosotros, de esa manera conquistamos el espacio. Una conquista instantánea, que
más tarda en tener pasado que futuro.
Otra gran aportación que la
lectura hace, es aquella que se refiere en cuanto a la clasificación de
espacios, entendiéndose estos en el ámbito de la convivencia humana. Los
espacios o lugares émicos (aquel destinado a la exclusión), los lugares fágicos
(aquel destinado a la inclusión masificada del consumo), los no-lugares (es un
espacio despojado de las expresiones simbólicas de identidad) y los espacios
vacíos (lugares que siempre han estado ahí, pero inexistentes en nuestro mapa mental).
Es, precisamente en estos
espacios, en los que la humanidad se desenvuelve actualmente, que se da una
cierta necesidad de exclusión. Como la ciudad de Heritage Park [4].
El ser humano se siente más
seguro estando solo que en sociedad, está perdiendo las habilidades de
convivencia, solo se moverá y expresara, en cierta medida, con aquellos a los
que considere de su propia clase. El no hables con extraños, como lo señala
Bauman, se ha convertido de una frase de protección infantil, a una coraza de protección
adulta.
En el cuarto capítulo, el
autor nos explica como la sociedad liquida ha transformado la esencia del
trabajo como bien común, a la esencia del trabajo individual. Por mis propios
intereses. Aquí el trabajo como tal, tiene dos aristas, primero la de los
capitales financieros que los producen a través de fábricas etc., el interés es
solo como capital humano. Es decir, como el medio por el cual la materia se
transformara en un bien; bien que será comprado y que rápidamente pasara a la
historia por obsoleto.
Los trabajadores son el
recipiente que contiene el trabajo, y como tal lo tienen que cuidar hasta que
se agote. Por otro lado, el trabajador pasa, primero de un trabajo a largo
plazo, duradero y en donde se crean vínculos afectuosos con compañeros y
empresa, existe una identificación [5] y un agradecimiento; a un trabajo
inmediato, en el que la durabilidad no es importante y los vínculos personales
dejan de existir y solo la gratificación instantánea importa.
Si bien es cierto, los individuos
viven en conjunto alrededor de ciudades o localidades, estos, ya se encuentran
inmersos en un mecanismo del cual es muy difícil salir, una individualidad
colectiva. El individuo como tal, solo puede confiar en si mismo, ya no puede
confiar en los demás, ya que su seguridad está muy por encima de intereses
colectivos o mejor dicho comunitarios.
Si a esto le agregamos, que
el Estado, antes garante de la seguridad, certeza, y hasta cierto grado,
libertad, ya no brinda estas garantías, entonces se da esa separación entre lo
nacional, dentro del cual va inmerso el nacionalismo y el patriotismo; solo le
queda tratar por si, de conseguir esa seguridad, entendida no solamente como
seguridad física, sino, también como seguridad psíquica.
Es decir, en la modernidad
sólida, el individuo tenía una figura con la cual identificarse, el Estado,
además de garantizarle un futuro, si no más prometedor, por lo menos un futuro.
Ahora el individuo se encuentra con que ese futuro se ha desvanecido, no tiene
la seguridad de cómo se va a encontrar en 30, 40 o 50 años.
En este sentido es
importante señalar como el individuo al verse cooptado por esas necesidades
creadas, se refugia en sí mismo para poder hacerse, de esa seguridad, evaporada
entre los poderes de los mercados financieros. El concepto de Estado nación, se
ofrecía como sustituto de la comunidad sólida, sin embargo la seguridad y la
certidumbre, buscan un nuevo modelo en el cual basar sus expectativas.
El Estado ha dejado de ser
benefactor. Actualmente solo es un mediador entre los poderes fácticos y los
individuos, va cediendo sus facultades de decisión. El Estado y la nación, van
por caminos distintos en la modernidad líquida.
Para concluir, Bauman señala
que inmersos en la sociedad liquida, solo podemos esperar un cambio, en mucho
tiempo. No podemos cambiar en unos cuantos años lo que ha sucedido durante
siglos. Eso sí, debemos tener esperanza.
6.1 Notas: sobre "La
Modernidad Líquida", de Zygmunt
Bauman.
[1] Sociólogo, filósofo polaco. Nació en
Poznan en 1925. Profesor emérito de la Universidad de Leeds, Inglaterra. Vida
de consumo, Tiempos líquidos, Los retos de la educación en la modernidad
líquida, Mundo consumo, Modernidad líquida, son solo algunas de sus obras.
[2] Esta indiferencia y resistencia al cambio
resulta evidente en la versión de la Odisea de Feuchwanger. Elpenor, el
marinero, protesta y se enoja con Odiseo, quería seguir siendo un cerdo. Sin
decisiones que tomar, sin que hubiera nadie a quien obedecer, podía revolcarse
en lodo y ser feliz, solo seguiría sus instintos, no quería ser otra vez
humano.
3] Bauman, Zygmunt, Modernidad líquida,
México, FCE, 2003, p. 82.
[4] Una comunidad creada por
George Hazeldon, en Sudáfrica, con todos los espacios necesarios para la
convivencia humana, sin los peligros del exterior. Centros de trabajo,
comerciales, de servicios, habitacionales, seguridad y convivencia pacífica
asegurados.
[5] Vale la pena señalar que la búsqueda de
identidad, para nuestro autor, es una constante lucha por detener el flujo.
Percibir la identidad por fuera, nos llama la atención, nos provoca atracción,
queremos ir tras ella, de una manera que nos permita, no ser tan dependientes
de una sociedad consumista. Sin embargo, al estar dentro de ella, al poseerla,
nos parecerá como algo ilusorio, volátil, por lo que preferimos siempre, volver
al estadio de sociedad sólida y consumista. Formar parte de un grupo.
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